La confirmación de Kavanaugh divide a latinos en Estados Unidos

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La confirmación de Brett Kavanaugh asegura un sólido bloque conservador en la Suprema Corte de Justicia de Estados Unidos, lo que es visto con preocupación por los defensores de las minorías, los inmigrantes, la comunidad LGBT, el medio ambiente y los trabajadores.

Kavanaugh, de 53 años, mantiene un historial de 12 años como juez de apelaciones de la Corte Federal del Distrito de Columbia, que lo coloca en la misma página que los conservadores del máximo tribunal en temas como la migración, el control de armas, el aborto o las libertades religiosas.

“Estamos muy preocupados por las posiciones que (Kavanaugh) tomaría en inmigración y derechos laborales. En migración (…) él piensa que las protecciones de la Constitución no aplican a los inmigrantes”, dijo durante el proceso de confirmación Jesse Hahn, abogada del Centro Nacional de Leyes Migratorias.

En 2017, Kavanaugh dictaminó a favor de la administración del presidente estadunidense Donald Trump para bloquear la autorización a una menor de edad indocumentada, detenida por la Oficina de Migración y Aduanas (ICE), para practicarse un aborto.



Aunque el fallo judicial fue revertido por la Corte de Apelaciones en su conjunto, la decisión de Kavanaugh fue vista por conservadores como señal de que podrían contar con un aliado en su lucha por socavar Roe vs. Wade, el caso que legalizó el aborto en Estados Unidos desde 1973.

Durante la audiencia de confirmación ante el Comité Judicial del Senado, Kavanaugh defendió su opinión legal en el caso, al argumentar que se opuso al aborto porque la joven era menor de edad, pero sostuvo que de haber sido adulta, hubiera tenido acceso inmediato al procedimiento.

Alfonso Aguilar, líder de la Alianza Latina de Principios Conservadores, cree que, a pesar de las críticas de los progresistas, Kavanaugh está alineado con los latinos en temas como el aborto y la oposición a los matrimonios entre personas de mismo sexo.

“La mayoría de los latinos somos provida, y en ese sentido nos conviene tener jueces que devuelvan esos casos a los estados del país para que sean los representantes del pueblo en cada estado los que decidan qué política adoptar en esos temas”, indicó Aguilar. Encuestas muestran que los latinos están divididos en su apoyo a Kavanaugh.

Un sondeo de Quinnipiac realizado en julio pasado mostró que un 38 por ciento de los hispanos se oponía a su confirmación, pero un 37 por ciento la favorecía. En otro caso, en 2008, Kavanaugh dictaminó a favor de la empresa Agriprocessors en una disputa laboral y sostuvo que la mayoría de los empleados de la compañía no tenían derecho a sindicalizarse porque eran indocumentados.

Pese a su voto, la Corte de Apelaciones falló a favor de los trabajadores, con lo cual se sentó el precedente de que los trabajadores indocumentados también gozan de las protecciones de La Ley Nacional de Relaciones Laborales. Entre los casos que podrían llegar al escritorio de Kavanaugh figura la constitucionalidad del Programa de Acción Diferida (DACA), y de la acción afirmativa, asi como de la legalidad de Obamacare, la Ley de Salud Asequible que beneficia a nueve millones de latinos.



Además de las alrededor de 300 opiniones judiciales en las que ha tomado parte, Kavanaugh ha sido protagonistas en prominentes litigios políticos que según los demócratas confirman su inclinación partidista a favor de las causas de los republicanos. En la década de 1990, Kavanaugh fue uno de los jóvenes abogados estrella en el equipo de Ken Starr, el fiscal especial Kenneth Starr, designado en 1994 para investigar a Bill y Hillary, en el escándalo inmobiliario de Whitewater y que fue la base para el juico político al presidente.

En el 2000, Kavanaugh fue de nuevo uno de los principales abogados a favor de George W. Bush contra Albert Gore, un caso que llegó a la Suprema Corte de Justicia, la cual dio el triunfo electoral a Bush en Florida, y con ello allanó el camino para que llegara a la Casa Blanca. Además de los precedentes judiciales, los demócratas creen que el presidente Trump nominó a Kavanaugh con el fin de que le sirva como “escudo” en la investigación especial del fiscal Robert Mueller sobre la injerencia de Rusia en las elecciones presidenciales estadunidenses de 2016.

Kavanaugh no sólo cree que un presidente en funciones no puede ser encausado criminalmente, sino que la ley que creó la figura de los fiscales independientes es inconstitucional. “El presidente Trump sabe que Kavanaugh será un muro para que la investigación no vaya por ese rumbo”, sostuvo el líder de los demócratas en el Senad, Charles Schumer.